Este año, antes del gran viaje del año que posiblemente sea Perú nos hemos escapado a este pedacito de paz y reposo que es el Cabo de Gata. Soy de los que considero que si vuelves de un sitio más descansado de lo que te fuiste no has viajado, simplemente has cambiado de lugar. Pues si, lo reconozco esta semana no hemos viajado, simplemente hemos cambiado de lugar. Un poco saturados y apretados por la carga de trabajo de estos últimos meses decidimos que nos íbamos a escapar a este rinconcito de Almeria sin ninguna pretensión más allá de no hacer nada. Ni un solo día hemos tenido un compromiso con nada ni con nadie. Improvisación, fruta, pescado, bici y sol podrían definir esta semana.

Una vez más con la furgo lista para partir, a las 15.00 exactamente cerré el ordenador y puse rumbo a Madrid a recoger a Laura. Compra a las afueras de Madrid y rumbo a Almeria. La idea era avanzar lo máximo posible y a eso de la medianoche buscamos un hueco seguro en un area de servicio y nos rendimos a nuestra primera furgonoche de las vacaciones. Creo que es de los momentos que más se disfrutan en unas vacaciones, los primeros minutos, cuando eres consciente de que ya estás de vacaciones y que aún te queda todo por ver.

Tras un reconfortante sueño, ahora si, rumbo a Almeria. Nuestro destino era el camping de los Escullos así que a media mañana estábamos ya por allí aparcando nuestra casa con ruedas en la parcela número 1. Como ha sido habitual todos los días sin la más minima preocupación de qué hacer o si nos daba tiempo a ver algo, cogimos las toallas y nos bajamos a tirarnos en la playa más cercana, la de Los Escullos.

Ya en la primera playa me quedé bastante sorprendido, una playa con acceso en coche, bonita, cómoda  y  ¿solo había 4 o 5 parejas? La verdad es que nos llamó mucho la atención y no acabábamos de entender el porque. Según fueron pasando los días vimos que era normal ver las playas con poca gente ya que apenas hay 2 o 3 hoteles en la zona ya que es una zona hiperprotegida. Una de las cosas que tenía miedo era precisamente esa, que siendo Agosto, las playas estuvieran a reventar. Grata sorpresa, el Cabo de Gata mola.

Nuestro plan era pasar 4 días en el Camping para pasar las últimas dos noches en un hotel por todo lo alto, el Calagrande en las Negras. Una forma insuperable de terminar las vacaciones. Sinceramente, escogimos la opción del camping porque no queríamos complicarnos la vida de buscar sitios para dormir sin tener problemas y demás. Claro esto desde la óptica de conocer a gente multada en la playa de Laga y de ver que en Francia directamente hay un control de gálibo para que no se pueda acceder a las playas con autocaravana. Pero es que una vez más Cabo de Gata sorprende, la pernocta en las playas está más que permitida, en cada palmo de carretera se ven autocaravanas y furgonetas pasando la noche. La verdad es que es un sitio al que seguramente volveremos y sin duda lo plantearemos de esta manera. Una noche que se nos hizo tarde y no llegabamos al camping la pasamos en la cala de Agua Amarga y sin ningún problema.

La verdad es que los días han ido pasando sin ningún atisbo de preocuparnos por nada, todos los días cogíamos la bicis, o la furgo y luego las bicis e íbamos visitando las calas y playas que habíamos leído que eran más chulas. Esta entrada creo que no la voy a plantear de una manera cronológica, sino geográfica que creo que es más práctico. Además seré sincero, no me he preocupado por anotar nada, desconexión absoluta. Así que comenzaré a hablar de las calas de Sur a Norte.

Cabo de Gata posiblemente sea de los pocos sitios playeros (si no el único) virgen de la península. En las playas no hay absolutamente nada, ni papeleras, ni socorristas, ni chiringuitos donde comprar nada, es salvaje. No podría imaginarme que quedaran sitios así, pero existe y se llama Cabo de Gata.

Playa Almandraba de Monteleva: Es una playa inmensa de arena blanca de agua bastante transparente y donde se respira paz. Al ser tan alargada puedes dar más de 20 pasos sin encontrarte con ninguna otra sombrilla, una maravilla. Se puede acceder sin problemas en coche y no hay problemas de aparcamiento, pero desde el pueblo de Cabo de Gata sala una pista muy cómoda para hacer en bici que va pegada a las Salinas de Cabo de Gata y donde se pueden observar un buen puñado de flamencos ya que Agosto coincide con su paso  migratorio. Hay habilitado un observatorio para verlos cómodamente.

Cala de las Sirenas o Arrecife de las sirenas:  Sin duda es uno de los lugares emblemáticos del Cabo de Gata. Es una diminuta cala donde se encuentran los restos de un atiguo embarcadero y dos barcas destartaladas. Desde allí, o desde el faro se puede observar el arrecife Las Sirenas. Para acceder a la cala, hay que llegar hasta el faro, que se puede llegar en coche y de ahí bajar por un caminito que te lleva directamente a la cala en menos de 5 min. La subida al faro es de las de quitar el hipo, aunque después de conducir por la costa Amalfitana ya nada podía sorprendernos, pero hay tramos que literamente no entran dos coches y hay que hacer maniobras con el barranco a pocos metros, una aventura. Justo antes de subir al faro hay otra playa con muy buen acceso y que no está mal, es de gijarros finos, pero viene bien cuando uno de los dos le apetece hacer el cabra por el faro y a otro playa, todo queda cerca.

Cala Rajá: Es una pequeña cala que se encuentra algo más al Sur de la Cala de las Sirenas. Muy recogida y acogedora pero quizá demasiado masificada para lo que veníamos acostumbrados a ver, al ser pequeña y poder acceder en coche pues se llena, pero vamos, nada que ver con lo que se entiende por masificada en la Costa del Sol. Para llegar a ella hay que coger la carretera que sale de detrás del restaurante “El Faro” que hay antes de empezar a subir al faro. Una muy buena opción es dejar el coche en el parking que hay en el restaurante y hacer ese tramo en bici que es lo que hice yo. Estiras las piernas, y te evitas los problemas de aparcamiento ya que la cala Rajá no tiene aparcamiento.

Paya Monsul y Genoveses:  Quizá sean las playas más concurridas y conocidas de Cabo de Gata. Monsul es algo más pequeña y encajada y Genoveses es más salvaje y alargada. Las dos son de arena y a pesar de ser de las playas más concurridas, el concepto “lineas de playa” no existe, puedes plantar tu toalla sin problemas en primera linea de playa, llegues a la hora que llegues. Para acceder a estas playas, desde el pueblo de San José se coge una pista de tierra que lleva a ambas playas ya que están una a continuación de la otra, el parking son 5 euros. Otra opción es una vez más, hacer esta pista en bici, bastante cómoda y sin grandes desniveles.

Playa de Agua Amarga: Una playa de arena blanca que se encuentra en el pueblo que lleva el mismo nombre. Bonita y cómoda sobre todo a los que les guste la cervecita, ya que en el Cabo de Gata no hay ni un solo chiringuito de playa, es todo virgen. Así que la única manera de tener la cerveza cerca es ir a playas urbanas como la de Agua Amarga.

Cala de Enmedio: Posiblemente una de las más bonitas, escondida en medio de unas formaciones rocosas de un blanco cegador, esta esta perlita. Escondida y con acceso solo para los que les apetezca estirar un poco las piernas, ya que no tiene acceso en coche. Desde la playa de agua amarga, o desde la cala del Plomo se pude ir andando por un sendero de unos 2km. La opción para el que le guste sudar la camiseta como a nosotros es llegar al desvío que lleva a la cala del Plomo, dejar ahí la furgo y hacer un sendero de unos 7km hasta la cala del plomo, para luego hacer andando los 2km restantes hasta la Cala de En Medio. La vuelta se hace dura, he de reconocerlo, pero lo rica que sabe la Coca-Cola al llegar a la furgo no se puede describir con palabras.

El playazo: En una playa larga y de arena blanca custodiada por un castillo que parece salido de la arena. También se puede acceder en coche pero el aparcamiento está complicado si no se va pronto. Una vez más la opción sudar la camiseta es ir por la carretera desde Las Negras hasta el Playazo, unos 8km, dejar ahí las bicis y volver a las negras por un GR (sendero de la Molata) muy bonito que va pegado a la costa hasta Las Negras para luego volver con la furgo a recoger las bicis, una ruta muy completa que descubrimos de casualidad ya que teníamos pensado volver en las bicis.

Playa de los Muertos: Otra de las joyas del Cabo de Gata, la playa por fuera en bonita pero tampoco más que cualquier otra. Pero lo bonito de esta playa está bajo el agua. Al fondo de la playa en las rocas, sumergirse con una gafas y un snorkel es una experiencia dificil de explicar. He buceado a más de 30mts de profundidad en Jordania y Tailandia, y de veras que no tiene nada que envidiar. Bancos de peces te envuelven y es una delicia ver los rayos de atardecer rebotando en pececillos de miles de colores, recomendable 100%. El acceso a esta playa no es inmediato, pero es facil. Tras dejar el coche en un parking, se baja un camino un poco pronunciado, pero en 10min estás en la playa. La vuelta es otro cantar.

 



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