Un día más el día amanecía sin más sobresaltos que la lluvia por la noche y mis reiteradas visitas al baño. Dormir sobre una esterilla no es lo más confortable del mundo, pero la verdad es que a pesar de la lluvia la tienda no caló nada y los sacos son bien calentitos, así que la noche fue razonablemente bien. La altura parece que no nos afectaba más allá del sofoco cuando intentas hacer algo rápido.

La etapa de hoy nos llevaría hasta los 3800 metros sobre el nivel del mar, pero como las anteriores arrancando la jornada bien temprano por la mañana y con un ritmo “pole, pole” nos plantamos para la hora de comer en el siguiente campamento, Third Cave (3800 mts). Hasta ahora la ruta nos está pareciendo más que asequible, llegamos a los campamentos con fuerzas más que suficientes para seguir andando y sin ninguna molestia asociada a la altura como dolores de cabeza y mareos. Laura seguía preocupada por cçomo iba a responder nuestro cuerpo a la altura, y Filex en un intento de tranquilizarla nos enseñó una cámara hiperbárica portatil que llevan para casos graves de males de altura, y os podéis imaginar, lejos de tranquilizarse su cara era un poema, pero bueno nuestro cuerpo respondía a las mil maravillas así que no había nada de lo que preocuparse por ahora.

kilimanjaro ruta rongai
Nuestra “ducha” mañanera
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Third Cave, cada vez más cerca de la cumbre
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Un pasito más cerca de la cumbre

Como el día anterior nos juntamos con Filex para comer y que nos contase cual era el plan para la tarde, que no sería otro que una pequeña siesta y otro paseo de aclimatación antes de la hora de cenar. Al estar a merced de la luz natural, las cenas eran bien temprano como a eso de las 18.30, por lo que para las 20.00 estábamos en la tienda cenados y listos para una noche de campamentos más.

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