Más de 9 horas de caminata, más de 3.000 escalones y un sol de justicia podrían resumir a la perfección el día de hoy, así que espero tener fuerzas suficientes para actualizar el blog hoy.

El despertador sonaba a las 6:30 de la mañana, tras un par de manotazos nos hemos puesto en marcha para estar a la hora acordada en la recepción del hotel para encontrarnos con Marcos y Salah. 20 minutos después estábamos caminando por el desfiladero de Petra. Nuestras sombras presagiaban que el sol no nos iba a dar tregua, tras adentrarnos en las profundidades del desfiladero de Petra los gusanillos me recorrían el estómago, no sabíamos si el tesoro de Petra aparecería en esta curva o en la siguiente.

Aitor Lopez de Audikana - LPHOTO

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45 minutos después, allí estaba, sobria, impasible e inamovible… una de las maravillas del mundo nos miraba directamente a los ojos. La verdad es que cuesta creer que el ser humano haya sido capaz de crear algo así.

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Pero el día no había hecho más que empezar, a pesar de que la fama y los flashes se los lleva siempre el tesoro de Petra, detrás de esta construcción, aunque técnicamente no lo sea, se esconde una ciudad entera tallada en la rojiza roca del desfiladero de Petra.

Marcos nos fue explicando el significado de cada rincón, las tumbas, las viviendas, los lugares de culto, de canto… cada rincón tenía una historia escondida. Una vez escuchados como buenos alumnos a Marcos, nos dio las indicaciones para subir al monasterio y al altar del sacrificio… él nos esperaba a la salida, una vez realizado todo el recorrido entendimos el porqué, solo os diré que nos dio 5 horas para realizarlo.

El sol empezaba a apretar así que nos apresuramos a comenzar la subida al monasterio, donde más de 1200 escalones nos esperaban, el hilo musical de la subida ha sido de manera incesante: “donkey, donkey”…, el negocio del lugar está a la vista. Una auténtica legión de mulas se despliega a lo largo de la subida para ayudar al peregrino a coronar la cima. Nosotros preferimos la variante alpina y coronamos cumbre 1h después del primer escalón.

Aitor Lopez de Audikana - LPHOTO

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Tras contemplar otra joya de los nabateos, nos dirigimos un poco más allá, donde las señales anunciaban el fin del el mundo,… y 5 minutos después pudimos observar una de las vistas más impresionantes de Petra.

Arriba nos esperaban unos amigables Jordanos que no dudaron en ofrecernos una taza de té, y decidimos tomarnos un respiro con ellos e intercambiar una agradable charla. Poco después una pareja de madrileños llegaron también al fin del mundo y se unieron a la tertulia que terminó con una buena tanda de chistes malos, pero sin duda uno de esos momentos agradables en los que durante unos minutos parece que te quitas el disfraz de guiri y disfrutas de una de las actividades más enriquecedoras, a mi parecer, de los viajes… mezclarse con la gente y dejarse llevar sin pensar en si te dejas una foto por sacar o un sitio por visitar.

Tras una amena y divertida tertulia, pusimos rumbo a deshacer los más de 1200 escalones subidos. La cosa se empezaba a poner fea de verdad, el sol apretaba hasta casi estrangular, pero gracias a el arma defensivas  más importante es estas latitudes, el pañuelo, conseguimos seguir adelante sin contratiempos.

Aitor Lopez de Audikana - LPHOTO

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Lejos de haber terminado con la jornada, nos quedaba otra ascensión, la del altar del sacrificio… otros 1300 escalones nos separaban de nuestra meta…, con paso lento pero firme pisamos el altar pasando ya las 14:00. Una vez más las vistas desde ahí arriba, bien merecían la sudada. Fotos de rigor y pies en polvorosa, y nunca mejor dicho… la estampa de nuestros pies definen bastante bien lo andando hasta el momento.

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Ya no quedaba nada para la tan ansiada piscina, pasadas las cuatro de la tarde nos volvimos a encontrar con Marcos que nos esperaba con Salah para llevarnos de vuelta al hotel. Sinceramente tengo que confesar que no sé que me ha emocionado más en el día de hoy, si Petra o la piscina…jajaja. La verdad es que hoy nos lo habíamos ganado.

Pero para que íbamos a terminar el día aquí ¿verdad? Quedaba otra experiencia que sinceramente merece la pena. A eso de las ocho de la tarde pusimos rumbo otra vez a Petra, esta vez recorreremos el desfiladero de noche, a la luz de las velas. Un paseo mitad místico, mitad relax. Una vez más estábamos delante del tesoro, pero esta vez al fresco de la noche y totalmente relajados escuchando como un lugareño tocaba la flauta  a la luz de las velas. La verdad es que ha sido un rato muy agradable, con un toque a esas veladas de colonias de hace unos cuentos años.

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Ahora si, el día tocaba su fin, tras otra pequeña caminata en las que nuestras piernas francamente ya agonizaban hemos llegado al hotel donde una gran cama king size nos espera para recargar las pilas para el día de mañana que se presenta goloso también. Mañana visitaremos la tumba de Aaron, hermano de Moisés que se encuentra a 1500m.., y si, hasta ahí subiremos! Si mañana no actualizo el blog es que nos han enterrado junto a él.

Sin mucho más que contar, y con un cansancio más que considerable, se despide un humilde blogger desde el baño del hotel…, es el único enchufe en el que encaja el cargador!!

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2 Comments

  • Luzu
    Posted 08/08/2011

    Muahaha! Genial!!! No sabes cuanta envidia sana recorria mi cuerpo mientras lo estaba leyendo. Gozatelo crack, te lo mereces!!!

  • Aitor
    Posted 09/08/2011

    Ey Lujurias,… no sabes lo que me está recordando este viaje al de Marruecos. Sin ir más lejos mañana nos vamos a dormir en una jaima al desierto!!

    Vosotros que tal con vuestro viaje across the Europe?

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