Varanasi —Benarés, Kashi— es la ciudad sagrada por excelencia del hinduismo y una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo. Se extiende a lo largo de la orilla oeste del Ganges, y esa orilla está salpicada por unos 88 ghats: escalinatas de piedra que bajan al río, donde la gente reza, se baña, lava la ropa y quema a sus muertos.
Si te preguntas qué ver en Varanasi, la respuesta no es una lista de monumentos: es una secuencia de momentos. El paseo en barca al amanecer, la ceremonia del aarti al atardecer y el ghat de las cremaciones. Con un día completo y una mañana lo tienes, y esta guía te cuenta en qué orden, con qué normas y qué es exactamente lo que vas a ver en Manikarnika, porque conviene saberlo antes de llegar.
Avisamos desde ya: es el sitio más intenso de todo el norte de India, y no todo el mundo lo lleva igual.
Qué Ver en Varanasi
| Qué | Cuándo | Precio | Imprescindible |
| Paseo en barca por el Ganges | Amanecer (5:30-6:00) | Desde ~500 INR compartida | ■■■ |
| Manikarnika Ghat (cremaciones) | Cualquier hora · 24 h | Gratis | ■■■ |
| Ganga Aarti en Dashashwamedh | Atardecer (18:30-19:30) | Gratis desde la escalinata | ■■■ |
| Paseo por los ghats de sur a norte | Primera hora o tarde | Gratis | ■■■ |
| Callejuelas del casco viejo | Por la noche | Gratis | ■■ |
| Templo de Kashi Vishwanath | Mañana | Gratis · colas largas | ■■ |
| Sarnath (excursión) | Media jornada | ~300 INR el yacimiento | ■ |
🚫 LO PRIMERO: En los ghats de cremación las fotos están prohibidas. No es una recomendación ni una norma flexible: hay familias enterrando a los suyos. A nosotros nos avisaron desde lejos, antes de acercarnos siquiera. Guarda la cámara y guárdala del todo. |
🔥 Manikarnika: el ghat de las cremaciones
Empezamos por aquí porque es lo que va a definir tu visita. Manikarnika fue, con diferencia, lo más fuerte de todo nuestro viaje por India.
Algunos ghats no son accesos al río al uso, sino crematorios al aire libre. Morir en Varanasi y ser incinerado a orillas del Ganges libera del ciclo de reencarnaciones, así que hay familias que traen a sus muertos desde muy lejos. Las piras no se apagan nunca.
Desde lejos ya se ve que ahí pasa algo de otra envergadura: columnas de humo subiendo al cielo, rodeadas de montones enormes de troncos, y en la orilla, barcas cargadas de madera lista para arder.
Nos fuimos acercando poco a poco, sabiendo que aquello no era apto para todos los estómagos. Con el sol cayendo, el lugar estaba impregnado del humo de las piras y la gente se arremolinaba alrededor. En un momento dado vimos bajar por unas escaleras a un grupo de personas con un cadáver envuelto en una sábana fina, camino de un montón de troncos ya preparado.
Era el primer cadáver que veía en mi vida. Laura me dijo que se le revolvían las tripas y me esperó apartada. Yo, más allá del morbo, quise quedarme a ver el ritual: ver cómo entienden ellos la muerte.
En nuestra cultura el cadáver de una persona es un tema absolutamente tabú. Ellos lo tratan con una naturalidad pasmosa, como algo que forma parte de la propia vida.
Estuve un rato más viendo cómo lo colocaban en la pira y le prendían fuego, y cómo empezaba a subir una columna de humo nueva. Era ya casi de noche y el amarillo de las llamas coloreaba el ambiente que, lejos de ser macabro, se volvía íntimo, ceremonial.
Cómo comportarse en Manikarnika
- Nada de fotos ni de vídeo. Ni de lejos, ni con el móvil disimulando
- Mantén la distancia y el silencio. Observa desde arriba, no te metas entre las piras
- No es un espectáculo. Si te incomoda, vete. No pasa nada por no verlo
- Ropa que cubra y calzado que puedas ensuciar
🚩 EL TIMO DE LA MADERA: Alguien se ofrecerá a llevarte a un mirador «del hospicio» para ver mejor las cremaciones, y arriba te pedirá una donación de madera para las familias pobres, en kilos y a precio inventado. Puede acabar en cientos de euros. La donación no llega a nadie. Nadie autorizado te va a pedir dinero en un ghat. Di que no y sigue andando. |

🛶 El paseo en barca al amanecer
Si solo puedes hacer una cosa en Varanasi, que sea esta. Y te lo decimos con conocimiento de causa, porque nuestro primer contacto con los ghats nos decepcionó un poco.
Empezamos el paseo por el ghat más al sur, ya por la tarde, y al principio no había gran cosa: unas cuantas barcas en la orilla y nadie bañándose. La actividad va creciendo según remontas el río hacia el norte, pero la tarde no es la hora de Varanasi.
Al día siguiente quedamos a las 5:30 de la mañana. Tras recorrer unas cuantas calles todavía a oscuras nos montamos en una barca y fuimos remontando el Ganges a golpe de remo, viendo cómo la gente sumergía sus cuerpos en el agua. Las cinco y media de la mañana y ya había gente metida en el río.
Durante la hora siguiente recorrimos el río hasta llegar otra vez a Manikarnika, donde las piras ya apagadas seguían humeando. Con el sol saliendo y la luz del amanecer vimos decenas de veces el rito de la ablución: unos con más devoción, otros de forma mecánica, dejando sus impurezas en la orilla a las seis de la mañana.
Al cobijo del silencio del amanecer, y con el único sonido del agua, pudimos ver esta vez sí el Varanasi más espiritual, más íntimo.
Lo práctico: se contrata en el propio ghat la tarde anterior o con el alojamiento. Negocia el precio antes de subir y déjalo cerrado, incluido cuánto dura. Una barca compartida sale desde unas 500 rupias y una privada bastante más. Ve abrigado: a las 5:30 en el río, de noviembre a febrero, hace frío de verdad.
🛶 RESERVA: Si prefieres no negociar en el ghat a oscuras, se puede reservar el paseo en barco con la ceremonia del aarti por adelantado, con guía en español. Es lo cómodo si llegas justo de tiempo. |
Los ghats: cuáles y en qué orden
Ghat significa «peldaño» en hindi, y describe exactamente lo que son: escaleras de acceso al Ganges para fines tan espirituales como purificar el alma y tan mundanos como lavar la ropa. Están señalizados con grandes carteles amarillos y negros con el nombre de cada uno, así que orientarse es fácil.
El recorrido lógico es de sur a norte, porque la actividad va creciendo en esa dirección:
- Assi Ghat (sur): el extremo tranquilo, donde el Assi desemboca en el Ganges. Buen sitio para empezar y para el aarti matinal, mucho menos concurrido que el de la tarde
- Harishchandra Ghat: el otro ghat de cremaciones, más pequeño y mucho menos turístico que Manikarnika
- Dashashwamedh Ghat: el central y el más animado. Aquí se celebra el Ganga Aarti de cada tarde
- Manikarnika Ghat: el principal ghat de cremaciones, activo las 24 horas
El paseo por la orilla es de lo más peculiar y te encuentras de todo: niños volando cometas, gente lavando una vaca en el río, puestos ambulantes y alguien ofreciéndote marihuana. Detrás, la ciudad termina en una muralla bastante vistosa que le da a Varanasi un aire único.
Eso sí, no esperes un paseo marítimo: esto no está acondicionado como la Barceloneta. Hay escalones rotos, barro, animales y obstáculos de todo tipo. Calzado cerrado y cómodo.

La ceremonia del Ganga Aarti
👣 Dashashwamedh Ghat | ⌚️ 45-60 min | 💶 Gratis desde la escalinata | 🕒 Al anochecer, todos los días
Cada tarde, un grupo de sacerdotes hace una ofrenda al Ganges con fuego, incienso y cánticos, al ritmo de un tambor y ante cientos de personas. Es la postal nocturna de Varanasi y no hay que perdérsela.
Nuestra opinión honesta: nos dio la sensación de ser más espectáculo que ceremonia. Muy coreografiado, muy pensado para la galería. Eso no le quita valor —es precioso de ver y de fotografiar— pero si venías buscando espiritualidad recogida, la vas a encontrar a las seis de la mañana en una barca, no aquí.
Consejo: llega media hora antes para pillar sitio en las escaleras, o míralo desde una barca en el río, que es donde mejor se ve y donde no te aplasta la multitud.
Templos y casco viejo
Kashi Vishwanath
El templo más importante de Varanasi, dedicado a Shiva y uno de los doce Jyotirlingas. Su shikhara está recubierto de oro. Prepárate para colas largas y controles de seguridad estrictos: no se pueden meter ni móviles ni cámaras, y hay consignas a la entrada.
Sankat Mochan y Durga Temple
El primero está dedicado a Hanuman y es de los más queridos por los locales. El Durga Temple se conoce como «el templo de los monos» por la colonia de macacos que vive alrededor; si ya has estado en el Templo de los Monos de Jaipur, ya sabes cómo va.
Las callejuelas
Cuando los ghats se vacían por la noche, la ciudad de detrás bulle. Un sinfín de calles estrechas abarrotadas de gente que se ramifican a izquierda y derecha, sin lógica aparente. Es fácil perderse y es exactamente lo que hay que hacer. Lleva el móvil con mapa descargado y ve con calma: hay vacas, motos y escalones a partes iguales.
Sarnath
A 10 km de Varanasi está el lugar donde Buda dio su primer sermón tras alcanzar la iluminación. Es uno de los cuatro sitios de peregrinación budista más importantes del mundo, con el estupa Dhamek, un museo arqueológico y un ambiente radicalmente tranquilo comparado con la ciudad. Media jornada. Puedes hacer la excursión a Sarnath con guía o ir por tu cuenta en rickshaw.

🚂 Llegar a Varanasi: nueve horas de retraso
Llegamos a Varanasi en tren nocturno desde Agra. A las 8:30 ya estábamos en danza esperando que apareciera nuestra estación en cualquier momento. Ilusos.
Cada vez que preguntabas cuánto quedaba, no solo no quedaba menos, sino que aumentaba el tiempo. Habíamos entrado en un bucle espacio-tiempo sin fin.
Llegamos a las 14:00. Nueve horas de retraso, ni Renfe en sus peores tiempos. Si vas a coger un tren de larga distancia en India, ese es el margen que tienes que asumir: no encadenes un vuelo el mismo día.
Dicho lo cual, y aunque suene contradictorio: viajar en tren por India es una delicia y merece la pena aunque no lo necesites. Es nostálgico, tranquilo, sosegado. Y hay un detalle que lo cambia todo: los trenes indios no tienen cierre de puertas. Vayas a 20 o a 200 por hora, puedes abrir la puerta del vagón, dejar que el viento te dé en la cara y saludar a la gente al pasar por las estaciones. La sensación de estar recorriendo caminos de hierro a miles de kilómetros de tu casa te recorre el cuerpo entero.
Nos pasamos la mañana charlando con nuestros compañeros de litera, una familia india que iba a Calcuta porque él era joyero y tenía varias tiendas. Eso también forma parte del billete.
Y el trayecto de la estación al hotel
Mención aparte. Ya sabíamos que en India se conduce a lo loco, pero lo de nuestro conductor era temerario en grado tres. El camino de la estación al hotel lo intentas hacer en un videojuego y no te sale.
Nos decía «No rules», y cada animal que nos encontrábamos por el camino lo señalaba diciendo «Traffic police» y se partía el culo.
Visto con perspectiva tiene su gracia. En el momento yo no veía nada claro que fuésemos a llegar de una pieza.
Información Práctica para Visitar Varanasi
Cómo llegar
- Avión: aeropuerto internacional Lal Bahadur Shastri, a 25 km del centro, con vuelos desde Delhi y Mumbai. Es la opción sensata si vienes de lejos
- Tren: Varanasi Junction está muy bien conectada con todo el país. Lee lo de los retrasos antes de planificar
- Traslados: si llegas de noche o con retraso, tener un traslado reservado desde el aeropuerto o la estación te ahorra la negociación en el peor momento posible
Mejor época
- Octubre a marzo: la buena. Fresco por la mañana, agradable de día. En noviembre cae Dev Deepawali, cuando los 88 ghats se iluminan con miles de lámparas de aceite: es el mejor día del año para estar aquí, y también el más lleno
- Abril a junio: calor extremo. Evitable
- Julio a septiembre: monzón. El Ganges sube y algunos ghats quedan inundados o inaccesibles
Dónde dormir
Duerme cerca de los ghats o en el casco viejo. No es un capricho: el paseo en barca sale a las 5:30 y el aarti termina de noche, y no te apetece cruzar la ciudad a esas horas. La zona de Assi Ghat es más tranquila y la de Dashashwamedh, más céntrica y más ruidosa. Hay desde hostales y ashrams hasta hoteles con terraza sobre el río.
Comer y beber
Lo local de Varanasi es el kachori sabji con jalebi de desayuno y el paan de Banarés de digestivo. Hay tours gastronómicos por los puestos del casco viejo si prefieres no jugártela a ciegas, que en esta ciudad no es mala idea.
💧 EL GANGES NO SE TOCA: Por muy sagrado que sea, en Varanasi el río recibe aguas residuales, restos de cremaciones y los desechos de una ciudad entera. No te bañes, no metas la cabeza y no te laves las manos ahí. Si te salpica, gel hidroalcohólico. Es el consejo menos espiritual de esta guía y el más importante. |
🏥 SEGURO: ¿Viajas a India? El seguro de viaje es imprescindible, y en Varanasi más: es la ciudad donde es más fácil pillar algo. Cubre asistencia médica, cancelaciones y robos. Te contamos cuál elegir en nuestra guía de seguros de viaje para mochileros. IATI Seguros – 5% descuento |
Preguntas Frecuentes: Qué Ver en Varanasi
¿Cuántos días necesito en Varanasi?
Con un día completo y la mañana siguiente tienes lo esencial: llegada y paseo por los ghats de sur a norte por la tarde, ceremonia del aarti al anochecer, y paseo en barca al amanecer del día siguiente. Si quieres añadir Sarnath o el templo de Kashi Vishwanath con calma, dos noches. Más de eso solo si Varanasi te engancha, que a mucha gente le pasa.
¿Se pueden hacer fotos en los ghats de cremación?
No. En Manikarnika y Harishchandra las fotos y los vídeos están prohibidos, y no es una norma flexible: hay familias enterrando a los suyos. A nosotros nos avisaron desde lejos, antes incluso de acercarnos. Guarda la cámara y el móvil. En el resto de ghats sí puedes fotografiar, pero pide permiso antes de retratar a alguien bañándose.
¿Qué es el timo de la madera en Manikarnika?
Alguien se ofrece a llevarte a un mirador «del hospicio» para ver mejor las cremaciones y, una vez arriba, te pide una donación de madera para las familias pobres, cobrada por kilos y a un precio inventado que puede llegar a cientos de euros. Ese dinero no llega a ninguna familia. Nadie autorizado te va a pedir dinero en un ghat: di que no y sigue andando.
¿Merece la pena el paseo en barca por el Ganges?
Es lo mejor de Varanasi, sin discusión, y tiene que ser al amanecer. A las 5:30 de la mañana, remontando el río en silencio, es cuando ves la ciudad de verdad: decenas de personas haciendo la ablución en el agua con la primera luz. Nuestro primer paseo por los ghats por la tarde nos decepcionó un poco; el de la barca al amanecer lo cambió todo. Se contrata en el ghat la tarde anterior negociando el precio, o reservado por adelantado.
¿Es seguro bañarse en el Ganges en Varanasi?
No. Por muy sagrado que sea, en Varanasi el río recibe aguas residuales, restos de las cremaciones y los desechos de una ciudad entera. No te bañes, no metas la cabeza y no te laves las manos ahí. Si te salpica, gel hidroalcohólico. Es el consejo menos espiritual que podemos darte y el más importante.
¿Cuál es la mejor época para visitar Varanasi?
De octubre a marzo, cuando el clima es suave. En noviembre cae Dev Deepawali, la noche en que los 88 ghats se iluminan con miles de lámparas de aceite: es el mejor día del año para estar aquí y también el más concurrido, así que reserva con mucha antelación. De abril a junio el calor es extremo, y durante el monzón el río sube y algunos ghats quedan inundados.
¿Qué es la ceremonia del Ganga Aarti y dónde se ve?
Es una ofrenda diaria al Ganges con fuego, incienso y cánticos que hacen varios sacerdotes al anochecer en el Dashashwamedh Ghat. Es gratis desde la escalinata, pero llega media hora antes para pillar sitio, o míralo desde una barca en el río, que es donde mejor se ve. Nuestra impresión honesta es que resulta más espectáculo que ceremonia: si buscas espiritualidad recogida, la vas a encontrar a las seis de la mañana en el río, no aquí.
¿Cuánto se retrasan los trenes a Varanasi?
Muchísimo. El nuestro desde Agra llegó con nueve horas de retraso, y tres o cuatro horas en los nocturnos de larga distancia son rutina, no incidencia. Si vas a coger uno, no encadenes un vuelo el mismo día y lleva comida. Dicho eso, viajar en tren por India merece la pena aunque no lo necesites: los vagones no tienen cierre de puertas y puedes ir asomado con el viento en la cara.
Y una última cosa
Varanasi no se visita, se aguanta y luego se agradece. Es sucia, es agotadora, huele a humo y te pone delante cosas que en Europa mantenemos escondidas detrás de una puerta cerrada. Y precisamente por eso es la parada que más nos cambió la cabeza de todo el viaje.
Ve, madruga y súbete a la barca. El resto lo pone la ciudad.



