Una vez más el reloj marcaba las tres y la furgoneta esperaba en el aparcamiento cargada hasta la bandera para lo que iba a ser nuestro viaje más largo en furgoneta hasta el día do hoy, 15 días.

Como siempre que vamos hacia esa zona, solemos quedar en Zaragoza que es lo más práctico ya que Laura viene de Madrid. Tras recoger a Laura buscamos un super para cargar de provisiones la furgo hasta que no quede un solo cm3 libre. Furgoneta cargada, pasajeros a bordo y carretera y manta. Esta primera noche la paramos en un área de servicio cerca de Barcelona ya que estaba vigilada y preferíamos plegar pronto y madrugar al día siguiente.

Siguiendo la misma rutina que hemos seguido en todas las vacaciones, a eso de las 7.30 ya estábamos en danza. Un rápido aseo y un poquito de desayuno y rumbo a nuestro primer destino, las Gorges Du Veron en Francia.

Llegamos a media tarde a Castellane, pueblo principal de la zona y con un área AC perfecta para pernoctar esa noche. Tras darnos un chapuzón en las gélidas aguas del rio, nos dimos una vuelta por el pueblo que tiene meneo para lo pequeñito que es. Visita de rigor a información y turismo para enterarnos bien de las posibilidades del lugar ya que hay muchas actividades de aventura.

castellane francia
Vistas del rio a su paso por Castellane

Al final decidimos que a primera hora de la mañana siguiente haríamos una ruta de unos 14km que atravesaba la garganta de lado a lado. El punto de partida era “Pont Sublime”, una vez más habíamos madrugado y menos mal, ya que el parking de este lugar es enano y o llegas pronto o te puedes olvidar de coger sitio. Nuestro plan inicial era hacerla ida y vuelta, o en todo caso al terminar la ida ver las posibilidades de volver en taxi que funcionan por la zona, pero la suerte estaba de nuestro lado. Al ver que la gente iba haciendo cola investigamos y nos dijeron que hay un autobús que te lleva al otro lado de la ruta para hacerla en un sentido y terminar en el coche, y gracias a dios, porque la ruta de marras es una soba interesante, unas 6h de pateada.

trekking gorges du verdon
El camino pasa por zonas escarpadadas, pero bien acondicionadas.
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El cañón es bien bonito.
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Escalinata, menos mal que nos toco bajarlas.

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El río que atraviesa esta garganta termina en un pantano de color verde turquesa donde la gente planta sus toallas como si de una playa se tratara. Tras recorrer las retorcidas carreteras de las Gorges du Veron, cosa que merece la pena por las vistas, llegamos al pantano, eso si a una hora ya un poco dominguera pero una vez más la suerte estaba de nuestra parte un coche salía del parking nada más llegar a los pies del pantano. Aparcados a pie de pantano, solo quedaba rendirnos al chapuzón y a la siesta bien merecida.

trekking gorges du verdon
El color de las Gorges du Verdon es algo que las hace únicas
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Vistas de escándalo.

Con el sol meciéndose sobre el horizonte era hora de recoger los bártulos y poner rumbo a nuestro siguiente destino, Cinque Terre en el norte de Italia. Como ha sido más o menos habitual en el viaje, a última hora del día poníamos rumbo al siguiente destino hasta que ya el cuerpo pedía cama y era momento de buscar un area de servicio y dormir al lado de nuestros ya compañeros de viaje, los camioneros.

Lejos de lo que pueda parecer las áreas de servicio son lugares muy prácticos para dormir, me refiero a las que están dentro de autopistas, son grandes y a poder ser videovigiladas y 24h. Tienen baños para asearse y algunas incluso duchas, y a la mañana siguiente si te apetece bollería recién hecha para desayunar, la tienes a un palmo.

El caso es que tras hacer una parada para cenar en un pueblito costero, Menton buscamos un buen área de servicio y dulces sueños.

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